Autores venezolanos·Poemas

Poemas de María Calcaño 2/3

maria calcaño

Poemas del libro Canciones que oyeron mis últimas muñecas (1956).

1

Había olvidado las muñecas
por venirme con él.

De puntillas,
conteniendo el aliento
me alejé de mis niñas de trapo
por no despertarlas…

Ya me iba a colgar de su brazo,
a cantar y a bailar
y a sentirme ceñida con él:
como si a la vida
le nacieran ensueños!

Yo no llevaba corona,
pero iban mis manos colmadas
de bejucos floridos de campo,
de alegría, de amor, de fragancias.

Muchas noches pasaron encima
de aquella honda pureza sagrada.
Todo el cielo volcado en nosotros!

Había olvidado las muñecas.

Ahora él se ha ido.
Lo mismo.
Despacito, por no despertarme…


 

6

Toda la noche
te ha dado en qué pensar
mi llegada.

Al fin has escrito
con un palito
sobre la arena de la playa:
¿dónde ha perdido aquella sencillez
que la hacía adorable?

He corrido a abrazar tu cabeza
contra mi pecho.
Y besando tus cabellos
me he echado a llorar.

Alzaste tus ojos para besarme.
Y por gracia de tus ojos
pienso que más tarde
vas todavía
a encontrarme adorable…


 

8

Su camisa es de tela
corriente.
Pero cuando se acerca
es como una llama
que se abrasa a mi cuello.

Porque me olvido de todo.
No sé si grito de amor
o es el trance
de la quemadura
que mi sangre mantiene
como una flor de llama…

Y no conozco su nombre.
Ni recuerdo su cara.
Pero pasa por mi lado
y yo vuelvo a morir.


 

12

Qué solo he encontrado
tu cuarto de trabajo!
Arrollada en un rincón,
está la alfombra
que bordara Clorinda,
con sedas de cien colores.

Tu cabeza inclinada sobre el pecho
no me deja ver tu rostro.
Tu amado rostro!
donde advierto
como una lágrima
que pugna
por salir.
He querido acariciarte mucho….
y no sé por qué
sigo sin acercarme,
besándote de lejos.

Nada me has dicho ahora.
Este no es tu silencio.
Tú no eres tú.
Agobiados estamos
por la misma tormenta,
Pero yo, de rodillas,
mulliré mi cansancio
por seguir esperándote!


 

13

Hasta el mismo silencio
he llegado,
y no estás.

Como si no existiera
mi corazón!

Caigo abatida sobre la piedra.
Y es cuando tu voz
agasaja mi rostro,
y apaga mi lágrima,
y mueve mi rosario.

Oh, señor!
en qué lugar me habitas
que yo ignoro?


 

20

Esa mañana salí temprano.
Mojé mis cabellos en el mar
y me puse flores nuevas.

Pero no me esperabas!

Volví a anudarme el pelo
y bajando los párpados
me arranqué las flores…
Por el camino de la playa
mi regreso prolonga
tu silencio…


 

27

Se inclinó hasta mi oído
y nada dijo.
Sus ojos tenían rumores de agua
y árboles crecidos.

Fué sólo un instante.
La eternidad
en este corazón pequeñito.
Por sobre todas las palabras
del mundo,
aquel momento fué mío.


 

30

Pensando que voy
junto contigo
no conozco el cansancio
ni la pesadumbre.

La ternura que pones
para pintar tu paso.
Tu paso sobre mi corazón,
que es como un aleteo de palomas,
como una lluvia fina
sobre la hierba niña…

Quedaron atrás las ciudades,
los hombres,
las palabras,
Al aire suave,
sobre la tierra del trigo
yo te sigo así,
inocente.
Confundirán los vientos
nuestras últimas huellas!
Y entonces la tierra
una nueva flor
dará.


 

32

Yo sé que es un pecado,
pero no tiene remedio…
Mi corazón se ha vuelto loco.

Mi vida es un florecimiento!
Verde retoño. Campo encendido.
Fiesta de aromas
y colores!

Y huyo bajo los cielos turbados
porque no se me rompa el gozo.
La alegría es mi desnudez!


 

38

Si vamos a la ciudad
no vayas a tomarme del brazo.
No quiero parecerme
a esas mujeres
que llevan hombres aburridos.

Sin doctores,
ni iglesias,
ni papeles,
nosotros nos casamos
por amor.

Vamos!.
como en el campo!
Cogidos de las manos,
retozando…
Como si fuera domingo!

Como un par de campesinos.
Como somos.
Vamos!

Que se rían de nosotros;
pero que se rían
con envidia…

María Calcaño.


María Calcaño.jpg
María Calcaño.

María Calcaño. Poeta venezolana. Nació en Maracaibo, en 1906. A la edad de 14 años se vio obligada a abandonar la escuela primaria para contraer matrimonio, entregada en matrimonio por sus padres a Juan Roncajolo, con quien tuvo seis hijos. Estudió de forma autodidacta. La vida de provincia y las costumbres de su época, no impidieron que cultivara la escritura poética. El reconocimiento le llegó tarde y su obra fue conocida en su país por el trabajo de Cósimo Mandrillo en los ochenta, cuando publicó una antología sobre su obra. La temática de su obra poética está marcada por el erotismo. El eros se manifiesta en sus poemas de manera sencilla y directa, marcado por el deseo. Sus poemas eran subversivos para su época al enfrentarse a la moral de la época. Se le considera la primera poetisa venezolana que asumió la modernidad a través de la libertad y el goce de la expresión.No perteneció a ningún grupo literario, pero coincidió con los integrantes del grupo Seremos, entre los que conoció a su segundo esposo.  Publicó tres libros: Alas fatales (1935), Canciones que oyeron mis últimas muñecas (1956) y Entre la luna y los hombres (1961). En 1996 se publicaron sus Obras completas. Luego, en el año 2008, Monte Ávila Editores las reedita e incluye dos libros: Anotaciones (1940) y La hermética maravillada (1938). Murió de cáncer pulmonar en 1956. 


 

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Poemas de María Calcaño 1/3

Poemas de María Calcaño 3/3

 

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