Autores uruguayos · Poesía

Poemas de Cristina Peri Rossi

.

del libro Descripción de un naufragio (1975).

«Y esa tierra fugitiva que día a día se nos va».

Descripción de un naufragio (1975), Cristina Peri Rossi.


No fue nuestra culpa si nacimos en tiempos de penuria.
Tiempos de echarse al mar y navegar.
Zarpar en barcos y remolinos
huir de guerras y tiranos
al péndulo
a la oscilación del mar.
El que llevaba la carta se refugió primero.
Carta mojada, amanecía.
Por algún lado veíamos venir el mar.


El mar.
El temor a la inmensidad
El arte de navegar
La facultad de amar
La soledad.


«Ciudades erosionadas por el viento
y la tormenta de poder
que derrumbó a tantos
sobre blancos cementerios de silencio
».

Descripción de un naufragio (1975), Cristina Peri Rossi.


Deseo que, en caso de naufragio,
este peregrino sea olvidado,
este amor ignorado,
rosa, rosa de los vientos,
fue una época de difíciles maniobras
los unos huyeron por el mar,
otros, por las selvas y más allá.


En el mar
……………hay gritos que me desgarran el alma
Voces que se estremecen
como vientres en el alumbramiento
……..En la noche del mar
…………yo quisiera no haber viajado nunca
…………No haberte mirado los ojos
…………no escuchar los lamentos desolados
…………de tus manos, tus amigas
…………No conocer los raros textos
………..que escribieras con tus señas
………………………..allá en la playa
en mi piel
…………No haberte mirado a los ojos
…………No descifrar los raros textos
………………………..escritos en tu vientre
…………Ni navegar
…………en el cálido hogar de los sargazos
…………Ni conocer
…………las numerosas islas
…………donde con canciones
…………………………y música de barcos
acechas a los cansados viajeros
de una navegación tan larga.
……………..No haberte mirado nunca a los ojos
……………..No descifrar los manuscritos de tu vientre
……………..las calles de tus miembros
……………..las casas de tus senos
……………..protectoras como abuelas
……………..el vapor de tus islas
………………………………que sabe a sal
……………..la humedad de tus costas
……………..allí donde mi voz
……………..enronqueció
……………..enloqueció clamando
……………..y mis labios quemados de sal y agua
……………..iniciaron otro incendio
……………..Pasé las manos
……………..para naufragar.


«De las catástrofes perduran los más fuertes».

Descripción de un naufragio (1975), Cristina Peri Rossi.


…..Si tuve vergüenza de correr
…..pereza de saltar
…..no es menos cierto
…..que todo el mundo tuvo prisa por correr
…..y premura por saltar
…..aun aquellos más ancianos
…..aun aquellos rodeados de hijos
…..aun aquellos que saltando ponían distancia irreparable de
pareja.
…..«Sálvese quien pueda»
…..gritó el capitán, desde cubierta,
…..con tiempo malo y tenaz lluvia,
…..en el frenesí rodaron los amantes,
…..se deshicieron tiernos, flamantes matrimonios,
…..cada uno para sí y por sí,
…..nada más que uno, número impar.
…..«De todos los números, el uno es el imponente, solitario.
…..Cifra del horror y del miedo
…..—me dijo el capitán—
…..evítelo, como a la peste,
…..o bien ámelo más que a su madre,
…..de por sí y para sí,
…..sin transar jamás, sin pactos ni vacilaciones,
…..tiránicamente uno»,
…..creo que los dos entendimos bien,
…..a bordo del naufragio,
…..él mirando compasivamente a la gente que saltaba hacia
los botes
…..en la dura empresa de sobrevivirse,
…..de sobrevivir al mar al agua a La lluvia a la sed
…..al cansancio de nadar
…..al hambre a la enfermedad a la ruina al frío a la soledad
…..a los peces voraces —en su lucha por sobrevivir—
…..a los pájaros salvajes —más salvajes cuando está próxima
la muerte—.
…..Al grito de «Sálvese quien pueda»
…..descomponíanse las parejas,
…..separábanse los hijos de los padres,
…..los hermanos de las hermanas,
…..desvinculábanse las familias,
…..súbitamente
…..—con la misma espontaneidad—
…..las simpatías desaparecían:
………………………………la primera inclinación,
………………………………la tendencia secreta,
………………………………la atracción
…..y surgía, indomable,
…..el ímpetu de vivir,
…..la fuerza insoportable de la sobrevivencia
…..la oculta capacidad
…..de competir con la muerte,
…..desesperada lid
…..ensañamiento
…..punición.
…..«Mucho más importante que procrear es perdurar»
…..observaba el capitán filosóficamente naufragando.
…..«Marinero —me dijo— ven a ver lo que yo veo»,
…..sólo quedaban remando tenazmente,
…..sin dirección, sin rumbo fijo, sin porvenir seguro,
…..guiados por su frenético deseo de sobrevivir
…..un grupo de locos solitarios,
…..un grupo de unos,
…..al azar, porque sí,
…..tenaces y vagabundos,
…..esforzados, resistentes, empecinados, duros, combativos,
…..«en fin —dijo el capitán— despreciables».


««Sálvese quien pueda»
había gritado el capitán,
la vida era una hipótesis de salto,
quedarse, una muerte segura
»

Descripción de un naufragio (1975), Cristina Peri Rossi.


del libro Diáspora (1976).

CAUTIVERIO

Ah qué mórbida
te mueves
puma
pugnas
por atravesar
la jaula del jardín
donde te he encerrado
entre espejos fríos
………………………………….para que no te vayas,
……………………………………….para hacer poesía.


Si el lenguaje
este modo austero
de convocarte
…………………….en medio de los fríos rascacielos
y ciudades europeas
Fuera
………….el modo
de hacer el amor entre sonidos
o el modo
de meterme entre tu pelo


Penétrame
profunda y larvariamente
tu laberinto de palabras
tiene el privilegio
que le presta la poesía.


Desde la prehistoria
vienes cargada de símbolos
sobrecogidos de significados
cuya pesada carga
es difícil desmontar
como las vértebras
de un calcinado
………………………..animal mitológico.


No quisiera que lloviera
te lo juro
que lloviera en esta ciudad
sin ti
y escuchar los ruidos del agua
al bajar
y pensar que allí donde estás viviendo
sin mí
llueve sobre la misma ciudad
Quizás tengas el cabello mojado
el teléfono a mano
que no usas
para llamarme
para decirme
esta noche te amo
me inundan los recuerdos de ti
discúlpame,
la literatura me mató
pero te le parecías tanto.


Siempre hay algún tonto dispuesto a amarla.
……………………………………..Yo soy ese tonto.


Esa mujer
miraba sin ver a nadie
porque sus ojos
eran el espejo
donde se miraba.


Podría escribir los versos más tristes esta noche,
……….si los versos solucionaran la cosa.


«Una palabra sola
salvada del desastre
colgaba todavía del techo
como una mosca.
Me quedé pensando qué palabra sería
si no era una palabra enferma
una palabra descompuesta
una palabra que no sirve para nada
».

Diáspora (1976), Cristina Peri Rossi.


ALEJANDRA ENTRE LAS LILAS

IV

Y en el silencio escondido adentro de la casa
y en el silencio que queda
cuando se van los amigos
en el silencio de los ceniceros
y los vasos ya sin agua
quisiste establecer la palabra exacta
sin saber
que el silencio y las palabras
son apenas agonías.


del libro Aquella noche (1996).

«Hubo una noche en la que pudimos amar mejor, ser más fieles, más hermosos, más libres. Hubo una noche en la que se representó nuestro destino en el fondo de un vaso, en una raya de coca o en la cerilla que danzó una danza del fuego».

Aquella noche (1996), Cristina Peri Rossi.


Humildad I

Nunca he pretendido que una sola idea explicara la diversidad del mundo ni un Dios
fuera más cierto que numerosos dioses Nunca he pretendido que la psicología excluyera a la biología, ni que tener un sexo excluyera al otro.
Nunca he pretendido que una sola persona colmara todos mis deseos ni satisfacer todos los deseos de una sola persona.
Nunca he pretendido vidas anteriores ni vidas futuras: no creo haber sido nada más que lo que soy y eso, a veces,
con grandes dificultades.


«cuánto le debe faltar a la vida
para que yo siga escribiendo
»

Aquella noche (1996), Cristina Peri Rossi.


El cementerio de los sueños

Sólo en nuestros sueños
una vez hubo una vida mejor.
Algunos sueños los cortaron a cuchillo (manos y miembros desgonzados en tortura) o los arrojaron desde los aviones desnudos y sedados
(qué delicadeza: un somnífero antes de lanzarlos).
Otros sueños murieron por falta de publicidad
de financiación, como se dice ahora.
Y los pocos sueños que consiguieron sobrevivir nos encargamos de matarlos diariamente
con pequeñas envidias y miserias: los sueños parecen tan tristes tan ridículos
como los inválidos de Vietnam.


Una canción desesperada

No me gusta cuando callas
y estás como ausente
No sé si no tienes nada que decir
o la raya de cocaína
se te subió a la cabeza.


Hablando de la vida

Me dijiste que te gustaba la vida
porque al fin y al cabo
era lo único que conocías.
Me pareció un motivo muy pobre
para un gusto tan grande.


«Para que nos amáramos, al fin, ocurrieron todas las cosas de este mundo y
desde que no nos amamos
sólo existe un gran desorden
».

Aquella noche (1996), Cristina Peri Rossi.


Poetas

Los poetas no somos fiables para nadie.
No somos fiables para los editores, que prefieren editar novelas, no somos fiables para los bancos, porque no tenemos ingresos fijos, no somos fiables para los diarios, que prefieren publicar guerras y atracos, no somos fiables para los caseros, porque nos atrasamos en el alquiler.
No somos fiables
ni para los lectores:
les gusta gastar el dinero a renglón corrido,
no a renglón partido.


Enfermedad

El médico me preguntó
en qué parte sentía el malestar.
«De aquí, del lado de la vida»,
le dije,
y no señalé ningún lugar.


Humildad II

Un niño de seis años observa atentamente los cinco mil libros de mi biblioteca
y me pregunta, muy interesado, si yo los he escrito todos.
Le contesto sinceramente que no, sólo una ínfima parte.
Entonces, pierde todo interés y se va a jugar con el ordenador.
Tiene razón:
¿cómo podría sentirme orgullosa de tan poca cosa?


del libro Estado de Exilio (2003).

I

Tengo un dolor aquí,
……………………………….del lado de la patria.


CARTA DE MAMÁ

Carta de mamá:
«Y si todos se van, hija mía,
¿qué vamos a hacer los que nos quedamos?».


A LOS PESIMISTAS GRIEGOS

Lo mejor es no nacer,
pero en caso de nacer,
lo mejor es no ser exiliado.


VI

Soñé que volvía
pero una vez allí
tenía miedo
y quería irme
a cualquier otro lado.


XI

Una casa
un cuadro
una silla
una lámpara
un ligustro
el sonido del mar
perdidos,

pesan tanto como la ausencia de mamá.


XII

A tantos quilómetros de distancia
nadie puede permanecer fiel.
Ni el árbol que plantamos
ni el libro abandonado,
ni el perro,
que vive en otra casa.


«[C]uando una palabra escrita
en el margen en la página en la pared
sirve para aliviar el dolor de un torturado,
la literatura tiene sentido
».

Estado de exilio (2003), Cristina Peri Rossi.


LOS EXILIADOS II

Hablamos lenguas que no son las nuestras
andamos sin pasaporte
ni documento de identidad
escribimos cartas desesperadas
que no enviamos
somos intrusos numerosos desgraciados
sobrevivientes
supervivientes
y a veces eso
nos hace sentir culpables.


XXVI

No tuve tiempo de traerme nada,
¿sabe?
Salí muy deprisa,
no tuve tiempo de mirar las cosas
para ver que me traía,
pero ahora que usted me lo pregunta,
si hubiera podido,
me habría traído al perro.


BARCELONA 1976

El exilio es gastarnos nuestras últimas
cuatro pesetas en un billete de metro para ir
a una entrevista por un empleo que después
no nos darán.


EL ARTE DE LA PÉRDIDA (Elizabeth Bishop)

El exilio y sus innumerables pérdidas
me hicieron muy liviana con los objetos
poco posesiva
Ya no me interesa conservar una biblioteca numerosa
(vanidad de vanidades)
ni colecciono piedras
botellas cuadros
encendedores
plumas fuentes ―así se llamaban en mi infancia
las codiciadas e inasequibles estilográficas
Parker y Mont Blanc―
ni necesito un amplio salón para escribir
al abrigo de los ruidos de la calle
y de los ruidos interiores

El exilio y sus innumerables pérdidas
me hicieron dadivosa
Regalo lo que no tengo ―dinero, poemas, orgasmos―
Quedé flotando ―barco perdido en altamar―
con las raíces al aire
como un clavel sin tronco donde enlazarse

El exilio y sus innumerables pérdidas
me hicieron dadivosa
Regalo lo que no tengo ―dinero, poemas, orgasmos―
me dejó las raíces al aire
como los nervios de un condenado

……………………………Despojada
……………………………desposeída
……………………………dueña de mi tiempo
……………………………Y con él tampoco soy avara:
……………………………sería ridículo pretender administrar
……………………………un bien desconocido.


«Nadie te despidió en el puerto de partida
nadie te esperaba en el puerto de llegada
».

Estado de exilio (2003), Cristina Peri Rossi.


«tengo el trauma del viajero
si me quedo en la ciudad me angustio
si me voy
tengo miedo de no poder volver
Tiemblo antes de hacer una maleta
—cuánto pesa lo imprescindible—
A veces preferiría no ir a ninguna parte
A veces preferiría marcharme
El espacio me angustia como a los gatos
Partir
es siempre partirse en dos
».

Estado de exilio (2003), Cristina Peri Rossi.


DIALÉCTICA DE LOS VIAJES

Para recordar
tuve que partir.
Para que la memoria rebosara
como un cántaro lleno
―el cántaro de una diosa inaccesible―
tuve que partir.
Para pensar en ti
tuve que partir.
El mar se abrió como un telón
como el útero materno
como la placenta hinchada
lentas esferas nocturnas brillaban en el cielo
como signos de una escritura antigua
perdida entre papiros
y la memoria empezó a destilar
la memoria escanció su licor
su droga melancólica
su fuego
sus conchas nacaradas
su espanto
su temblor.
Para recordar
tuve que partir
y soñar con el regreso
―como Ulises―
sin regresar jamás.
Ítaca existe
a condición de no recuperarla.


«Nací en una ciudad triste
suspendida del tiempo
como un sueño inacabado
que se repite siempre
».

Estado de exilio (2003), Cristina Peri Rossi.

Selección y transcripción de los poemas: Silvia C. Navarro.


Cristina Peri Rossi.

Cristina Peri Rossi. Escritora, traductora y activista política uruguaya. Nació en Montevideo (Uruguay), el 12 de noviembre de 1941. Es la primera de dos hijas en una familia de inmigrantes italianos. Su padre, Ambrosio Peri, un trabajador textil, murió cuando ella era joven, aunque este fallecimiento no parece haber influido en la vida de su hija. Su madre, Julieta Rossi, que era maestra, reconoció muy pronto el talento que su hija poseía para la escritura y fue una inspiración en la carrera de esta.

Asistió a una escuela primaria pública y después al liceo público Rodó, donde también completó estudios preuniversitarios entre 1958 y 1960. En este mismo año fue aceptada en el Instituto de Profesores Artigas, una institución terciaria de educación en la que se forman profesores para la enseñanza. Allí se dedicó a la literatura comparada, además de enseñar en el preuniversitario. Ganó la cátedra en 1964 y a continuación dio cursos en varias instituciones durante los siguientes once años, hasta su exilio. De forma paralela a su carrera en la docencia, se desarrollaba como escritora. Su primera colección poética constituyó un pequeño escándalo por su erotismo y sus transgresiones sexuales.

A los treinta y un años, su activismo político le incitó a huir a España (1972), donde se ha fijado residencia. Esto, tras el golpe militar uruguayo. Sin embargo, huyó a París con la ayuda de su amigo Julio Cortázar cuando, en 1974, el Gobierno español colaboró con el de Uruguay para negarse a autorizar de nuevo su pasaporte español, allí permanecería un par de años. Al regresar a España obtuvo la nacionalidad española, en 1975, aunque le concedieron ciudadanía uruguaya otra vez en 1985. Con la llegada de la democracia en Uruguay, consideró regresar a su país pero eligió quedarse en España. El exilio influyó no sólo en su escritura, sino también en sus relaciones con otras escritoras. En Barcelona conoció a escritores como Ana María Moix, Montserrat Roig y Esther Tusquets. Sin embargo, sufrió mucho por causa de este exilio y varias veces contempló suicidarse.

«uno no se exilia porque quiere, se exilia porque tiene que salvar el pellejo, y creo que, dentro de esa insensata geometría que es la vida, un acto involuntario no tiene que ser respondido con un acto voluntario como es volver. Estrictamente no se puede volver porque es un tiempo que ya no existe».
Cristina Peri Rossi.

Su carrera literaria inició en Uruguay en los años 60. Una escritora de la izquierda más radical, Peri Rossi publicaba sus primeros libros bajo este motivo. Después de algún tiempo, comenzó a escribir libros cuyos protagonistas eran principalmente niños. Ella continuó escribiendo estando en el exilio, en donde posteriormente abordó temas como el erotismo y la homosexualidad. Aunque el tema del lesbianismo es más popular en su escritura posterior, hay todavía una distinción entre su escritura lesbiana y no lesbiana.

Obra poética de Cristina peri Rossi: Evohé: peomas eróticos (1971), Descripción de un naufragio (1974), Diáspora (1976), Lingüística general (1979), Europa después de la lluvia (1987), Babel bárbara (1990), Otra vez Eros (1994), Aquella noche (1996), Inmovilidad de los barcos (1997), Poemas de amor y desamor (1998), Las musas inquietantes (1999), Estado de exilio (2003), Estrategias del deseo (2004), Poesía reunida (2005),  Mi casa es la escritura (2006), Habitación de hotel (2007), Playstation (2009), La noche y su artificio (2014), Las replicantes (2016).

Su obra ha sido traducida a varios idiomas y galardonada con los más prestigiosos premios literarios, entre los que se encuentra el Premio de Ciudad de Palma, Premio Internacional de Poesía Rafael Alberti, obtenido en enero de 2003, el Premio Loewe 2008, el Premio Don Quijote de Poesía y en 2019 el Premio Iberoamericano de Letras José Donoso.

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