Poemas

El mundo es el segundo término- Roberto Juarroz

El mundo es el segundo término
de una metáfora incompleta,
una comparación
cuyo primer elemento se ha perdido.

¿Dónde está lo que era como el mundo?
¿Se fugó de la frase
o lo borramos?

¿O acaso la metáfora
estuvo siempre trunca?

Roberto Juarroz

Poema del libro Quinta Poesía Vertical (1974)

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Fotografía: Nicolas Bruno

En días como hoy, pienso en este poema de Roberto Juarroz (Poeta y ensayista argentino) . Se acompasa muy bien a las realidades que estamos viviendo, tanto a nivel particular como a niveles macro. Me parece cosa de absurdos, tal vez de incoherencias o simple maldad.


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Roberto Juarroz (1925 – 1995) nació y murió en Argentina. Fue un poeta y  ensayista argentino. Publicó un inaudito legado poético que conformó bajo el nombre Poesía vertical. Primera Poesía vertical y así hasta quince poemarios son parte de una obra que adquiere apariencia de proyecto por su consistencia y reiteración. Juarroz logra en su poesía formular originalmente una y otra vez las mismas cuestiones en torno a la realidad, el ser y el lenguaje. Sus poemas pueden precipitarse en la metafísica hasta el absurdo, buscando el fondo de las preguntas, preguntando y enrareciendo hasta lo impreguntable.

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Autores venezolanos·Poemas

Renuncia- Andrés Eloy Blanco

He renunciado a ti. No era posible.
Fueron vapores de la fantasía;
son ficciones que a veces dan a lo inaccesible
una proximidad de lejanía.

Yo me quede mirando como el río se iba
poniendo encinta de la estrella…
hundí mis manos locas hacia ella
y supe que la estrella estaba arriba…

He renunciado a ti,
serenamente,
como renuncia a Dios el delincuente;
he renunciado a ti como el mendigo
que no se deja ver del viejo amigo;

como el que ve partir grandes navíos
con rumbos hacia imposibles y ansiados continentes;
como el perro que apaga sus amorosos bríos
cuando hay un perro grande que le enseña los dientes;

como el marítimo que renuncia al puerto
y el buque errante que renuncia al faro
y como el ciego junto al libro abierto
y el niño pobre ante el juguete caro.

He renunciado a ti como renuncia
el loco a la palabra que su boca pronuncia;
como esos granujillos otoñales,
con los ojos estáticos y las manos vacías,
que empañan su renuncia,
soplando, los cristales
en los escaparates de las confiterías…

He renunciado a ti, y a cada instante
renunciamos un poco de lo que antes quisimos
y al final ¡ Cuántas veces el anhelo menguante
pide un pedazo de lo que antes fuimos !

Yo voy hacia mi propio nivel.
Ya estoy tranquilo.
Cuando renuncie a todo,
seré mi propio dueño;
desbaratando encajes regresaré hasta el hilo.
La renuncia es el viaje de regreso del sueño…

Andrés Eloy Blanco


Andres Eloy Blanco

Andrés Eloy Blanco Meaño. Nació en Cumaná, Venezuela, el 6 de agosto de 1896. Fue un poeta, escritor, abogado, humorista y político venezolano. Cursó la enseñanza primaria y parte de la media, completando su formación académica en Caracas, graduándose en la Universidad Central de Doctor en ciencias políticas y sociales. Siendo un adolescente ganó el primer premio en los Juegos florales de Caracas en 1916. Como poeta, sus composiciones tuvieron popularidad. En 1919 publicó su libro de versos El huerto de la Epopeya, y en 1921 el poemario Tierras que me Oyeron. En su obra destaca El alma inquietaEl río de las siete estrellasEl limonero del SeñorEl conejo blanco o en El gato verdeLa loca luz CaraballoA un año de tu luz Canto a los hijos. Pertenece a la Generación del 28. Al triunfar la Revolución el 18 de octubre de 1945, ocupó el cargo de Presidente de la Asamblea Constituyente (1947), y en 1948 el de Ministro de Relaciones Exteriores en el gobierno constitucional de Rómulo Gallegos. Tras el golpe de estado de la Junta Militar en contra del gobierno de Gallegos, en 1948, se exilió en México, donde murió en un accidente automovilístico el 21 de mayo de 1955.

Autores venezolanos·Poemas

[#23] Siete poemas de «Señor de la ternura» de Francisco Massiani (Caracas, 1944) ~

Francisco Massiani (Caracas, 1944). Dibujante, músico y escritor. Vivió parte de su niñez en Santiago de Chile y residió durante un año en París, becado por el INCIBA. En 1968 Monte Ávila Editores publica su primera novela, Piedra de mar, considerada un clásico de la literatura venezolana. En 1970 publicó la colección de cuentos Las primeras hojas de la noche; en 1976 publica Los tres mandamientos de Misterdoc Fonegal y en 1998 publica Con agua en la piel, ambas editadas por Monte Ávila Editores. Obtuvo el Premio Municipal de Prosa en el año 1998. En el año 2005 resulta ganador del V Concurso anual de la Fundación para La Cultura Urbana, con su libro de relatos Florencio y los pajaritos de Angelina, su mujer. Fue galardonado con el Premio Nacional de Literatura (2010-2012) como reconocimiento a su trayectoria literaria.

*

Para dar con el amor

Para dar con el amor
es preciso conversar con el silencio.

Caminar sobre las palabras
con zapatillas de seda.
Trepar por los peldaños
del tiempo
y llegar hasta el final de la escalera
caer al abismo:
La arena más sólida y pura.

***

Para escribir un poema

Yo
saco mi colt
la hago danzar brillante en el cielo
y cuando encaja en mi
mano bandolera
disparo tres poemas
que serán tres palomas
que serán tres banderas
que serán tres sombreros
y tres conejos
y tres lunas
y veinticinco amores.
Fácil lograrlo
y he aquí una de las recomendaciones
para conseguir tal destreza y exactitud en el manejo de mi colt:
beberse más de trescientos litros de cerveza
enamorarse por primera vez de una mujer
que te mira con lástima
ser el primer jugador de fútbol de tu equipo
pero errar el chute más importante, el del último
campeonato del año escolar.
Viajar más de once veces en barcos diferentes, y en mares diferentes.
No llegar jamás al puerto que uno imaginó que debía llegar.
Pero en cambio encontrar el amor en cada uno
de estos puertos
equivocados.
Ser fuerte, buen atleta,
pero llorar por ejemplo porque
vimos un anciano cuando cruzaba entre
millares de carros.
Levantar más de veinte kilos con un brazo
como si fuera una flor
no poder levantar el ánimo
cuando nos dan una flor.
Reír
a carcajadas
en una esquina de alguna ciudad
sin motivo
soñar a los veintiocho años con llegar a ser el
mejor escritor del mundo.
Tomar un lápiz
y en vez de escribir un poema
hacer un barquito
o una escalera
o una mosca
o un paraguas de sol
y aceptar de una vez por todas
que no hemos nacido todavía.
Hablar mal del mundo
y amarlo tanto
como a una caja de fósforos
guardar un caramelo que nos dieron
hace diez años en una fiesta.
Botar el dinero
Luego, cambiar el orden de todo esto, y
Repetirlo, es decir, vivirlo.
Por ejemplo
Es decir:
Donde se lee:
«Levantar más de veinte kilos con un brazo»,
vivirse como:
Levantar más de veinte brazos con un kilo.
Donde se lee:
«Y en vez de escribir un poema
hacer un barquito»
vivir o hacer lo posible por vivir:
«en vez de escribir un barquito
hacer un poema».
Luego
comenzar otra vez en algún rincón del mundo.

***

Pasos

Pones el pie
el otro pie
y respiras
pones el otro pie
el que dejaste atrás
y respiras suavemente.
Suena a toda una vida

***

Recomendaciones

Hacer una estrella de papel
jugar con la arena
para que se escurra entre los dedos
el mar
entregar un caramelo a una señora de paraguas
ponerse de pie
cuando pasen los perros
dar una moneda
al viento
un beso
a la nada
un abrazo completo
a la mujer perdida
y convertida en árbol
estrella y arena
y mar y beso
y nada y estrella
buscarla
y amarla íntegra
para no cometer nuevamente la estupidez de sentirse
eterno.

***

Poema de un golpe

Hoy no tengo ganas
ni siquiera
de verme en el espejo
amarme
recordarme
hacer muecas
cambiarme la cara.

Es preguntarle si estoy de pie
si he vivido
tener antepasados.

Hoy no tengo ganas
ni de aburrirme
ni de hacer palabras
ni de sufrir
ni de darle sentido al cafecito
al cafecito con los cigarros.

Es casi no tener alma.

***

Todos los poemas hablan
de lo mismo
hablan de la muerte o de la vida.
El día que nazca un poema
diferente
dejaré caer el poema
y veré una estrella.

***

Todos los poemas son iguales
cambian y sobran las palabras
y falta la vida.

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Francisco Massiani (Caracas, 1944). Dibujante, músico y escritor. Vivió parte de su niñez en Santiago de Chile y residió durante un año en París, becado por el INCIBA. En 1968 Monte Ávila Editores publica su primera novela, Piedra de mar, considerada un clásico de la literatura venezolana. En 1970 publicó la colección de cuentos Las primeras hojas de la noche; en 1976 publica Los tres mandamientos de Misterdoc Fonegal y en 1998 publica Con agua en la piel, ambas editadas por Monte Ávila Editores. Obtuvo el Premio Municipal de Prosa en el año 1998. En el año 2005 resulta ganador del V Concurso anual de la Fundación para La Cultura Urbana, con su libro de relatos Florencio y los pajaritos de Angelina, su mujer. Fue galardonado con el Premio Nacional de Literatura (2010-2012) como reconocimiento a su trayectoria literaria.

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Para dar con el amor

Para dar con el amor
es preciso…

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Poemas

Lo que pasa- Juan Gelman

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Yo te entregué mi sangre, mis sonidos,
mis manos, mi cabeza,
y lo que es más, mi soledad, la gran señora,
como un día de mayo dulcísimo de otoño,
y lo que es más aún, todo mi olvido
para que lo deshagas y dures en la noche,
en la tormenta, en la desgracia,
y más aún, te di mi muerte,
veré subir tu rostro entre el oleaje de las sombras,
y aún no puedo abarcarte, sigues creciendo
como un fuego,
y me destruyes, me construyes, eres oscura como la luz.

Juan Gelman

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Poemas

Te amo- Pablo Neruda

Te amo,
te amo de una manera inexplicable,
de una forma inconfesable,
de un modo contradictorio.
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Te amo
con mis estados de ánimo que son muchos,
y cambian de humor continuamente.
por lo que ya sabes,
el tiempo, la vida, la muerte.

Te amo…
con el mundo que no entiendo,
con la gente que no comprende,
con la ambivalencia de mi alma,
con la incoherencia de mis actos,
con la fatalidad del destino,
con la conspiración del deseo,
con la ambigüedad de los hechos.

Aún cuando te digo que no te amo, te amo,
hasta cuando te engaño, no te engaño,
en el fondo, llevo a cabo un plan,
para amarte mejor.

Te amo…
sin reflexionar, inconscientemente,
irresponsablemente, espontáneamente,
involuntariamente, por instinto,
por impulso, irracionalmente.

En efecto no tengo argumentos lógicos,
ni siquiera improvisados
para fundamentar este amor que siento por ti,
que surgió misteriosamente de la nada,
que no ha resuelto mágicamente nada,
y que milagrosamente, de a poco, con poco y nada
ha mejorado lo peor de mí.
Te amo,
te amo con un cuerpo que no piensa,
con un corazón que no razona,
con una cabeza que no coordina.
Te amo
incomprensiblemente,
sin preguntarme por qué te amo,
sin importarme por qué te amo,
sin cuestionarme por qué te amo.
Te amo
sencillamente porque te amo,
yo mismo no sé por qué te amo…
Pablo Neruda


Imagen: Instagram

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Pablo Neruda,  seudónimo de Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto. Nació en  Parral, Santiago de Chile, el 12 de julio de 1904. Fue un poeta chileno galardonado con el Premio Nacional de Literatura y el Premio Nobel de Literatura (1971). También se desempeñó como diplomático y fue miembro activo del partido comunista, compromiso político que muchas veces se ve plasmado en sus obras. Ampliamente conocido por sus obras Crepusculario (1923), Veinte poemas de amor y una canción desesperada (1924), y sus Cien sonetos de amor (1959). Entre sus múltiples reconocimientos, también figura un doctorado honoris causa por la Universidad de Oxford. «Ningún poeta del hemisferio occidental de nuestro siglo admite comparación con él», ha escrito el crítico literario Harold Bloom,quien lo considera uno de los veintiséis autores centrales del canon de la literatura occidental de todos los tiempos. Falleció el 23 de septiembre de 1973 en Santiago de Chile.


 

Una vez más el  tema recurrente… Y me pregunto…
¿Que es el amor? ¿Es todo lo que describen los poetas?