Autores españoles·Autores mexicanos·Cuentos

Por qué No uso reloj – Luis Buñuel

PUBLICACIONES BLOG Cuentos (1)

Estaba escribiendo una carta sin importancia, por lo tanto lo que voy a narrar no fue sugestión producida por un especial estado de conciencia, ni debió ser un sueño, ya que momentos antes estuve dando caza a una impertinente mosca que me molestaba de continuo habiéndome al oído —como esos viejos sordos, que cuchichean bajito y pesadamente cosas insoportables— y al día siguiente de mi aventura encontré su cadáver en el ataúd que le formó la tapa del tintero. Sigue leyendo “Por qué No uso reloj – Luis Buñuel”

Cuentos de Silvia Navarro

Bestias

Desde hace más de media hora me han estado persiguiendo, todo es un caos, estoy en medio del campo de batalla, no los puedo evadir, no puedo salir; las dos veces que lo he intentado y he llegado a pasar la línea divisoria, vuelven a empujarme aquí adentro con estas bestias, y continúan la persecución en mi contra. No puedo defenderme, no me queda más que huir.

Me han pateado una y otra vez, cada patada en el costado me duele, caigo al suelo; pisotean mi cuerpo una y otra vez. Siento la velocidad del aire contra mi, todo esta pasando tan rápido, no se detienen. Caigo al suelo, vuelven a patearme y el siguiente también lo hace y me estrello de frente contra un poste. Y vuelvo a sentir la velocidad del aire. Me encuentro en un ir y venir constante.

Fuera del campo de batalla se encuentra una multitud enardecida, todos observan con fervor la atrocidad que están cometiendo conmigo estos salvajes. Nadie hace nada por detenerlos. Esos de allá afuera no hacen más que aplaudir, gritar y cantar cosas que no logro entender desde acá abajo.

De un momento a otro, uno de mis perseguidores se apodera de mi, haciendo que la mitad de los observadores de allá afuera se levante de sus asientos con gritos de apoyo hacia esta bestia que me está pateando, mientras a otro tanto de reojo los puedo ver nerviosos, inquietos, tal vez molestos.

Mientras me patea, yo intento huir, el resto de las bestias va cambiando de lugar en el campo de batalla, se agrupan, se dispersan, corren de un lado al otro y otro tanto que se abalanza hacia mi atacante, es como si todos se pelearan por tenerme.

En segundos mi atacante me ha llevado a un extremo del campo de batalla, me da una última patada con todas su fuerza, me da justo en el costado izquierdo, una última patada que me hace volar pasando al lado de otra de esas bestias que intenta detener mi paso. Y pienso por un instante que voy a ser libre, pero me equivoco, he caído contra una red, estoy acorralado.

erwinolaf_erwinvandersar02.jpg

En todo el campo solo se escucha un grito a la vez, el de los observadores de allá afuera y la mitad de los de acá adentro.

¡GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL!

Silvia Navarro
15/09/16


Imagen: design you trust

Este intento de relato pertenece a una serie de relatos que hice durante el Curso de Narrativa y escritura al que asistí en el 2016, en la Casa de las letras Andrés Bello, Caracas, Venezuela.

Poemas de Silvia Navarro·Sobre mi

Vomité un Conejito (Mi primer poema)

Sobre el día que me dejaste tirado…

Como un pendejo.

Sara Herman 2

El roce de tus dedos en mi mejilla,
se fue desvaneciendo, mientras así,
Dejabas pasos de distancia entre
nuestra estúpida y perfecta sincronía.

Lo noté, cuando el viento de tu pelo,
Despedía halos de armonía.
Yo estaba ahí, absorto y sin poder digerir
nuestra momentánea y creciente dicotomía.

Sin comprender que me encontraba
como una marioneta desprevenida,
Que te alejabas lentamente
dentro de una multitud de confusa algarabía.

Mirabas al cielo, al horizonte y
a ese puñado de voces que te envolvía.
Te fuiste así con esa mirada divertida,
como la de una desventurada perdida.

Mis manos en el suelo, a una
discontinua realidad me devolvían.
Esa, en la que me dejaste sin despedida,
Observando cómo tu espalda se desvanecía.

Ahora que lo recuerdo,
Te escribo estas palabras Tormenta mía:

Sigo siendo el pendejo que dejaste tirado
esa hermosa tarde
en el parque y sin compañía.

Silvia Navarro
21/03/16


Imagen: Sara Herranz.

He aquí, mi primer Conejito
el que surgió, en el momento menos esperado
Arruinando todo

Demasiado tarde…
Tarde el momento,
en el que comencé a escribir,
Porque cuando me di cuenta:

Vomité un conejito


M

Hoy he recibido esta notificación que me llena de mucha emoción, por ello he decidido compartir este primer y desastroso Conejito con ustedes mis compañeros de WordPress, por haberme acompañado en estos casi 3 años si no me equivoco… Gracias mil ❤ ❤ ❤

Poemas de Silvia Navarro

Recomendación… A las frutas en desdicha.

IMG_20160809_133937

Bébanse la vida,
Verán que es dulce como la sandía,
con toques ácidos como la mandarina;
Miren la vida,
Verán que es de colores intensos
rojos fresa, verdes limón lima,
uvas, moras, naranjas,
sin olvidar el mango, amarillo
como el sol de nuestros días;
Sientan la vida,
Sentirán que tiene muchas texturas,
A veces dura como el coco que cae de una palmera,
Pero también suave como el melocotón, el durazno
y  la pera.

Silvia Navarro
09/08/16

Leer también La desdicha de las frutas podridas

Imagen: Sara Herranz