Autores venezolanos·Poemas

Vitral de mujer sola- Yolanda Pantin

Se sabe de una mujer que está sola
porque camina como una mujer que está sola
Se sabe que no espera a nadie
porque camina como una mujer que no espera a nadie
esto es
se mueve irregularmente y de vez en cuando se mira los zapatos
Se sabe de las mujeres que están solas
cuando tocan un botón por largo tiempo
Las mujeres solas no inspiran piedad
ni dan miedo
si alguien se cruza con ellas en mitad de la vereda
se aparta por miedo a ser contagiado Sigue leyendo “Vitral de mujer sola- Yolanda Pantin”

Anuncios
Autores venezolanos

Tres poemas de Eugenio Montejo

Están demoliendo la ciudad

a José Rodríguez U.

Están demoliendo la ciudad
donde tanto viví,
donde al final, sin percatarme
los ojos se me unieron a sus piedras.
Están derrumbando sin tregua sus muros,
los camiones adentro del polvo
pasan y cargan,
se llevan ventanas, columnas, portones,
no cesan, Sigue leyendo “Tres poemas de Eugenio Montejo”

Poemas de Silvia Navarro

Lo que dices y piensas

Dices que soy la bruja que nubla tu vista;

Y que vas por la vida hechizado por culpa de mi mirada y mi sonrisa.

Dices que mi poder se ha adentrado más allá de los límites de tu cabeza;
Y que ahora piensas y sueñas, día y noche con mi piel morena.

Dices que soy la mujer causante de tu torpeza;
Y que no hay palabras en tu mente cada vez que me besas.

Dices que mi cuerpo oculta magia negra;
Y que esta se ubica geográficamente entre mis piernas. Sigue leyendo “Lo que dices y piensas”

Poemas de Silvia Navarro

Un poema para T

«No es que el morir nos duela tanto
Es el vivir
lo que nos duele más
Pero el morir
es un camino distinto
Una variedad detrás de la puerta»

Emily Dickinson

Caen las hebras de cabello sobre la almohada
van quedando vacíos en la cabeza
Caen doscientas hebras y no puedo detenerlas
Encuentro una estela de ellas
en mi bañera, en la cocina y en la nevera
Caen las hebras sobre la hierba volviéndose maleza
Se me caen la cabeza y las piernas
se me caen como a una muñeca
Se me caen las respuestas a tantas penas
y no me quedan fuerzas para tenerlas.

Silvia Navarro