Poemas de Silvia Navarro

La buena jugada

Me miras, me abrazas

¿me amas?

Me acaricias

me besas

Me tocas el alma

¿me amas?

Bailamos

caminamos de la mano

Te duermes en mi seno

¿me amas?

La lluvia cae allá fuera de mi ventana

Me abrigas, me calmas

¿me amas?

Devuelves mis pensamientos con tu habla

Me das aliento con tus poemas

Me dejas

Me dejas
… me dejas con más ganas de tu sexo.

Tienes todo de mi…

Tengo todo de ti…

Pero luego vas y te acuestas con ella.

Silvia Navarro

16/11/18

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Poemas de Silvia Navarro

Espejo

Un espejo es más que un reflejo,

Un espejo es más complejo

que un simple cristal que proyecta imágenes a su encuentro,

Un espejo es más que la devolución de aquello…

Es mucho más que todo eso.

© Viktória Kollerová 5.png

Un espejo es lo que siento

cada vez que a él lo veo;

Un espejo es lo que reflejan sus ojos

y su cuerpo cada vez que a mi encuentro camina.

Un espejo es sexo, caricias y besos

Es expresión, deseo,

placer y sentimientos

Un espejo es todo eso

Y más que eso.

Pero si el espejo está roto…

Entonces un espejo es dejarse conocer por el otro

En representación de lo verdadero

Así, poco a poco

y sin miedos.

Silvia Navarro
02/02/17

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Imagen: Viktória Kollerová

Este es un Conejito que vomité hace tiempo… Resulta bastante especial para mi, por ser letras que un día lancé al viento, y hasta hace poco volvieron de regreso ❤🐰

Poemas de Silvia Navarro

Las sombras en el espejo

Las sombras se dispusieron a tener sexo frente al espejo

Siluetas oscuras y apasionadas,

que lograron desvestirse

hasta verse desnudas de vergüenza y miedos,

Luego, comenzaron a darse de eso que llaman…………..

Proyectando una danza delirante en medio de la penumbra

frente al espejo de cuerpo entero.

Vadim Stein 6

Reflejo de besos y caricias

que se deslizaban en las tinieblas,

Reflejo de contornos

iluminados por la tenue luz de las velas.

…Deseo, pasión, belleza, sexo y devoción…

Todo esto evocaba quien en busca de aprobación

se paraba frente al espejo del viejo salón.

 

Silvia Navarro
08/11/18


Fotografía: Vadim Stein

Poemas de Eduardo R. Blanco

Viñedo- Eduardo R. Blanco

Suspiro en tu cuello

Y aspiro el olor debajo de tu oreja

Tu deseo y mi deseo.

Pruebo el dulce vino de tus uvas

Tu pecho es tu viñedo y mi viñedo;

Suaves y bronceadas lomas enredaderas

Frutas preciosas de las que quiero más

Cada vez que pruebo.

Jugo licor de uvas

Pasión y veneno en los que me enredo.

Si me ofreces tus orillas

Morenas y hermosas playas

Cada vez iré yo, como paloma al vuelo

A embriagarme de tus aguas

A copartirte de mi cielo

A recorrer a caricias tu piel

A amarrarme con tu pelo

Y besar todos tus labios

Y terminar como al comienzo

Con más de tu deseo y mi deseo

Con el olor divino debajo de tu oreja

Y el suspiro sobre tu cuello.

 

Escrito por Eduardo R. Blanco. Sigue leyendo “Viñedo- Eduardo R. Blanco”

Poemas

¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?- Mario Benedetti

Desde los Afectos – Mario Benedetti

Que uno sólo tiene que buscarlo y dárselo.
Que nadie establece normas, salvo la vida.
Que la vida sin ciertas normas pierde forma.
Que la forma no se pierde con abrirnos.
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente.
Que no está prohibido amar.
Que también se puede odiar.
Que la agresión porque sí, hiere mucho.
Que las heridas se cierran.
Que las puertas no deben cerrarse.
Que la mayor puerta es el afecto.
Que los afectos nos definen.
Que definirse no es remar contra la corriente.
Que no cuanto más fuerte se hace el trazo, más se dibuja.
Que buscar un equilibrio no implica ser tibio.
Que negar palabras es abrir distancias.
Que encontrarse es muy hermoso.
Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida.
Que la vida parte del sexo.
Que el “por qué” de los niños tiene un por qué.
Que querer saber algo de alguien, no es sólo curiosidad.
Que querer saber todo de todos, es curiosidad malsana.
Que nunca está de más agradecer.
Que autodeterminación no es hacer las cosas solo.
Que nadie quiere estar solo.
Que para no estar solo hay que dar.
Que para dar debemos recibir antes.
Que para que nos den también hay que saber cómo pedir.
Que saber pedir no es regalarse.
Que regalarse es en definitiva no quererse.
Que para que nos quieran debemos demostrar qué somos.
Que para que alguien sea, hay que ayudarlo.
Que ayudar es alentar y apoyar.
Que adular no es ayudar.
Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara.
Que las cosas cara a cara son honestas.
Que nadie es honesto porque no robe.
Que a veces el que roba no es ladrón por placer.
Que cuando no hay placer en las cosas, no se está viviendo.
Que para sentir la vida, hay que olvidarse que existe la muerte.
Que se puede estar muerto en vida.
Que se siente con el cuerpo y con la mente.
Que con los oídos se escucha.
Que cuesta ser sensible y no herirse.
Que herirse no es desangrarse.
Que para no ser heridos levantamos muros.
Que sería mejor construir puentes.
Que sobre ellos se va a la otra orilla y también se vuelve.
Que volver no implica retroceder.
Que retroceder también puede ser avanzar.
Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol.
¿Cómo hacerte saber que nadie establece normas, salvo la vida?

Mario Benedetti


MB

Mario Benedetti, narrador, poeta, dramaturgo y periodista uruguayo, nació en Paso de los Toros (Tacuarembó) 14 de septiembre de 1920. Su oposición a la dictadura de 1973 lo llevó al exilio, al igual que a miles de uruguayos.  Esa situación, lo hizo residir en diversos países latinoamericanos. Fue integrante de la generación del 45 a la que pertenecieron, entre otros, Idea Vilariño y Juan Carlos Onetti. Su obra es muy vasta y comprende muchos géneros literarios, con más de ochenta libros, algunos de los cuales fueron traducidos a más de veinte idiomas. Gran parte de su reconocimiento continental se debe a su poesía, a su narrativa y a su labor como ensayista. Su primer libro publicado fue el poemario La víspera indeleble (1945), al que siguió la colección de cuentos que lleva por titulo Esta mañana (1949). Su obra poética se reunió en el volumen Inventario (1978). Posteriores a esas fecha son los poemarios: Cotidianas (1979) y Viento del Exilio (1981). Su obra narrativa, que comprende varios títulos, fue reunida en Cuentos completos (1970) y en Todos los cuentos de Mario Benedetti (1980). Publicó ademas, Primavera en una esquina rota (1982), Geografías (1984) y las novelas La tregua (1960) y Gracias por el fuego (1965). Falleció el 17 de mayo de 2009 en Montevideo, Uruguay.

 

Poemas de Eduardo R. Blanco

Un poema con mi nombre (II)- Eduardo R. Blanco

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Todos los días me he preguntado
Quien soy,
Hoy
No lo he hecho
Y poco me importa.
Hoy
Para este día
Hay una ausencia
Que más bien es lejanía;
El dibujo de esa tenue silueta
Que es la fusión
De la tuya y la mía,
Que me hace preguntarme y preguntarle;
Quién es Usted y
Qué somos
¿Quiere que seamos?

Sigue leyendo “Un poema con mi nombre (II)- Eduardo R. Blanco”