Artículos·Venezuela

Venezuela para Dummies- por Laureano Márquez

Donaldo Barros 6.png

Fuera de Venezuela, a muchos les cuesta comprender lo que sucede en nuestro país. Es común ver a comentaristas en los espacios de opinión e incluso a sesudos analistas que siguen sin enterarse de lo que acontece en la patria de Bolívar. No es de culpar -incluso a los que llevamos 20 años padeciendo esta tragedia, nos cuesta-, pero es menester ayudarles.

Vamos a ver:

  1. ¿Es Venezuela una dictadura? En primer lugar debemos señalar que hay que distinguir cuando hablamos de democracia entre legitimidad de origen y legitimidad de ejercicio. Esto es: para que un gobierno sea considerado democrático, no sólo debe provenir del voto popular, sino también comportarse conforme a los principios que dan sentido a la democracia, a saber: no encarcelar al que piensa diferente, no asesinar al que protesta, no torturar prisioneros, tolerar la expresión libre del pensamiento, respetar las minorías, cumplir la Constitución, acatar la división de poderes, entre muchas otras cosas.

Sigue leyendo “Venezuela para Dummies- por Laureano Márquez”

Anuncios
Artículos·Venezuela

¿Qué tanto han cambiado el lenguaje y los símbolos en Venezuela desde la llegada del chavismo al poder?- por Leo Felipe Campos

 

¿Qué pensaría un venezolano de su país si hubiese entrado en coma en 1998 y despertase hoy en día? ¿Entendería lo que significan palabras como escuálido, boliburgués, guarimba, raspacupo o bachaquero? ¿Vería extrañado una estrella más en su bandera, otro caballo en su escudo nacional y bolivariana como segundo nombre de su república? ¿Qué tanto han cambiado el lenguaje y los símbolos desde la llegada del chavismo al poder? 
dc.png

En junio de 2001, el entonces presidente de Venezuela, Hugo Chávez, transmitía desde Caracas su acostumbrado programa semanal que solía extenderse por horas: Aló, Presidente. Era el número 71. Días antes, tras volver del extranjero, empleó un término para referirse a los líderes del partido político Primero Justicia. Los llamó “escuálidos”. Señalaba a Leopoldo López, hoy preso, y Henrique Capriles, hoy gobernador y excandidato presidencial. Ambos en ese momento ejercían cargos como alcaldes. Con ellos envolvió a sus aliados y al resto de los políticos opositores.

Los llamados escuálidos respondieron a través de entrevistas en prensa y medios audiovisuales. Se defendieron. Intentaron un contraataque. Dijeron que el escuálido era el presidente, que llevaba al país por mal camino, que no tenía fuerzas. Hablaron diputados, comentaristas de la tele, articulistas de opinión. Lo de siempre. Pero nunca pudieron sacarse “la chapa” de encima. “Al que le caiga, le chupa; el que se pica es porque ají come”, respondió Chávez con picardía criolla en ese Aló, Presidente, en el que usó la palabra escuálido 37 veces para aludir a sus rivales políticos.

“Vea lo que le pasó a Venezuela; una supuesta democracia, la aplaudían en los foros del mundo… Mentira, unos representantes que eran unos hampones y unos bandidos y hoy son los escuálidos, pues el escualidismo es la continuación del puntofijismo. Oye, mira qué conclusión he sacado, una conclusión histórica, vale. Anótenlo. ¡Primicia!”, dijo entre aplausos y risas de sus asistentes.

ESCUÁLIDO: HUGO CHÁVEZ LO UTILIZÓ HASTA 37 VECES EN UNA EDICIÓN DE SU PROGRAMA ALÓ, PRESIDENTE PARA REFERIRSE A SUS RIVALES POLÍTICOS.

Escuálidos. Escuacas. Escualidismo. Expresiones que antes nadie empleaba con ese sentido comenzaron a calar en el habla popular. Permitían asumir posturas. Aún hoy, desde los medios públicos, instituciones del Estado y, sobre todo, en la calle, cuando un chavista se refiere a un opositor y quiere desvalorizarlo, lo llama escuálido. O también golpista o sifrino, un equivalente a gomelo en Colombia. Lo mismo ocurre al revés, claro. Al chavista, en general, lo señalan desde la acera contraria con vocablos denigrantes que van desde chabestia o enchufado hasta foca o jalabola.

Venezuela

¿Hasta cuándo Venezuela? Parte III

En estos días tenemos que mantener la templanza. Las personas están más reactivas y violentas que de costumbre. Me duele mucho verlo día a día en la calle.

Hace pocos días, volví a lanzarme otra jornada larga en bomberos. Esta vez tuve la oportunidad de vivir una serie experiencias que deseo compartir con quien lee estas palabras.

Es día del primer paro nacional. Siendo cerca de las 5 pm, recibimos una llamada indicando que habían un conjunto de personas posiblemente heridas en La Trinidad- Baruta. Nuestra ambulancia se enfila rápidamente con todas sus luces y sirenas a la escena. Veo a mis compañeros en el camino, siento esa gran fuerza que nos une como familia, me siento protegido y a la vez muy asustado, a la expectativa, la calle está muy caliente. Pasamos la primera barricada, personas de todas las edades, algunos contemporáneos conmigo, cubren sus caras mientras se acerca y nos preguntan qué estaba ocurriendo. Nuestro miembro más antiguo ( y de mayor jerarquía por supuesto) les comenta que íbamos a atender varios heridos más adelante. Sin pensarlo dos veces, nos abren paso, con la condición de dejarles echar un ojo en la cabina ( donde se transportan los pacientes heridos). Luego de darnos paso y escuchar unas bendiciones a lo lejos, continuamos nuestro camino.

Más adelante, otra barricada, donde sus miembros habían estado recientemente enfrentados con efectivos de la guardia y policía. El olor en el ambiente era muy fuerte. A 200 metros vemos a un grupo de personas que nos hace señas. Un poco más cerca escuchamos los gritos de quienes se encontraban ahí. Amenazandonos de quemar la ambulancia si seguíamos más allá. Nuestra ambulancia retornó inmediatamente, para resguardarse en una clínica cerca. No lo podía creer, habíamos sido amenazados a pesar de que íbamos claramente identificados como bomberos Sigue leyendo “¿Hasta cuándo Venezuela? Parte III”